SimplAir® EPL (Easy Pipe Line): ¿Gasta demasiado en transportar el aire?

El gasto total que supone distribuir el aire desde los compresores hasta el lugar donde este se utiliza viene determinado por diversos factores que van más allá del simple coste de las tuberías.

Esta inversión también incluye la instalación, que conlleva grandes costes de mano de obra (generalmente, cinco veces superiores a los costes de los materiales), la energía malgastada a causa de sistemas que presentan fugas (entre un 20% y un 30% transcurridos 10 años desde la puesta en marcha) y el aumento en el consumo de energía que se produce para compensar las caídas de presión (un 7% por cada bar(g) de caída). Además, dado que el coste de las reparaciones posteriores o las mejoras del sistema es de cuatro veces el de los materiales empleados en la instalación, no resulta difícil constatar hasta qué punto dichos gastos pueden tener un efecto negativo en el coste total de propiedad.

El sistema a prueba de fugas y de fácil instalación SimplAir® EPL (Easy Pipe Line) de Ingersoll Rand ofrece una alternativa a los costosos sistemas de distribución con tuberías de acero, que conllevan un alto coste en términos de mano de obra, para los tubos de aire, gases inertes y vacío. Dicho sistema aprovecha la experiencia de más de un siglo de Ingersoll Rand en el campo del aire comprimido para ofrecerle una instalación optimizada, un rendimiento fiable y sin concesiones, un mantenimiento sencillo, la flexibilidad necesaria para adaptarse a sus necesidades futuras y la máxima eficiencia energética por el menor coste total.

Instalación simplificada

• No se requieren herramientas especiales.

• Instalación sencilla y segura.

• Sistema de bloqueo patentado de acoplamiento rápido.

• Tiempo de montaje necesario reducido hasta en un 60% respecto al requerido por las tuberías tradicionales.

• Tiempo de montaje necesario reducido hasta en un 15% respecto al requerido por los sistemas de tuberías modulares alternativos de la competencia.

• Sistema SimplAir® EPL compatible con los sistemas de tuberías y los equipos ya existentes.

• Completamente probado y certificado de acuerdo con las normas 97/23/CE y ASME B31.3.

Coste total reducido

• Una baja inversión inicial.

• Totalmente personalizable, con una gran flexibilidad de configuración.

• Un sistema con un derroche de energía reducido, gracias a un diseño a prueba de fugas y con una baja caída de presión.

• Menos mantenimiento: Costes de la mano de obra y los materiales hasta un 40% inferiores a los requeridos por los sistemas de tuberías de acero.

• Resistente a la corrosión, para evitar la entrada de contaminantes y las pérdidas de presión.

• Piezas reutilizables para facilitar las mejoras y las modificaciones.

• Garantía de 10 años.